Directioners abrid bien los oídos porque la
próxima noticia es sobre vuestros chicos. En su gira por Estados Unidos están
triunfando pero aún así hemos conseguidos arrebatárselos cinco minutos a sus
fans americanas para que nos cuenten una cosa sobre ellos que aún no sabéis:
-
Harry: Estoy superando mi miedo a las montañas
rusas.
-
Liam: Siempre he querido ir a ayudar a África
con los más necesitados.
-
Louis: Mmmm… Harry y yo nos casamos.
Brooke empezó a reír mientras
conducía. Echaba realmente de menos a su hermano y amigos, aun que a uno más
que a los demás.
-
Zayn: El amor de mi vida son los M&Ms.
-
Niall: No me gusta que la gente me engañe.
Brooke apagó la radio instantáneamente
para sintonizar ‘’It will rain ‘’ de Bruno Mars.
Hoy es el día, hoy es el día, hoy es el día…
-
¡HOY ES EL DÍA!
Jane saltó de su cama. Se había
grabado diciendo lo anterior para ponérselo de despertador. Hoy era el día, hoy
llegaban los chicos y hoy llegaba su boo-bear. Whatsapp: ‘’ HOY ES EL DÍA! ‘’ ;
Twitter: ‘’ HOY ES EL DÍA! ‘’; Facebook: ‘’ HOY ES EL DÍA! ‘’.
-
Amanda: ¿Has llegado ya de la uni?
-
Brooke: Ajam.
-
Amanda: ¿Quieres que vayamos a comer fuera
Anne, tu y yo?
-
Brooke: No me apetece mucho salir hoy…
-
Amanda: Pues comemos en mi casa y no me digas
que no te apetece comer porque justo de ti no me lo creo.
-
Brooke: Jajajajaja vale, ahora nos vemos.
*Hora después*
-
Anne: ¿Pedimos pizza?
-
Brooke: Por mi bien.
-
Amanda: Vale, voy a buscar el teléfono.
Amanda salió por la puerta pero para
llamar a otra persona aparte de a la pizzería.
-
Amanda: ¿Harry?
-
Harry: ¡Hola fea!
-
Amanda: Que agradable es hablar contigo…
Bueno, a lo que vamos, ¿dónde estáis?
-
Harry: Embarcando. Se espera que lleguemos
sobre las once.
-
Amanda: Vale, nosotras nos encargamos de
Brooke y vosotros de Niall, que, por cierto, dile de mi parte que se ha lucido
con el comentario de la radio de esta mañana.
-
Harry: Jajajaja nos vemos a las once.
-
Amanda: Adiós feo, te quiero.
-
Harry: Y yo guapa jajajaja
-
Amanda: Jajajaja adiós anda.
Colgó el teléfono. De esta noche no
pasaba la reconciliación. Ahora tocaba pedir una cuatro quesos.
-
Anne: ¿Estás nerviosa?
-
Brooke: ¿Debería estarlo?
-
Anne: Hoy viene Niall, te lo recuerdo.
-
Brooke: No voy a ir Anne.
-
Anne: Tú estás loca, ¿por qué?
-
Brooke: ¿Para qué no me dirija la palabra como
hace desde aquella noche? No, gracias.
*Hace un mes*
-
Brooke: Niall, dime algo por favor…
-
Niall: ¿Qué quieres que te diga? Dime, en
serio, porque a mí no me sale palabra alguna.
Niall estaba totalmente serio, Brooke
nunca le había visto así pero realmente no esperaba otra reacción.
-
Niall: Mira todo está claro ya, gracias por
habérmelo contármelo y no reírte más de mí.
-
Brooke: No me he reído de ti nunca Niall.
-
Niall: Entonces le besaste por…
-
Brooke: Ya te lo he dicho, simplemente surgió,
no fue para hacerte sufrir.
-
Niall: ¿Me vas a decir que la situación lo
pedía? Si es así, hasta aquí he llegado, no quiero oír más.
Se levantó del sofá y ambos lloraron
en su respectiva soledad.
Las seis y
seis de la tarde. Jane no paraba de mirar la hora: entre que tenía que estudiar
y esperar a las once le estaba dando un algo malo. Las seis y siete. ¿Las seis
y siete? ¡Venga hombre! ¡Habían pasado como 20 minutos! Era desesperante, peor
que selectividad. A todo esto estaba agotada. ¿Y si dormía un rato? Sí, estaría
genial, pero solo un rato. Querido sofá haya va.
Bip, bip, bip.
-
Anne: ¿Ya?
-
Amanda: No, vuelve a comunicar.
-
Brooke: ¿Y si vamos a buscarla a casa?
-
Anne: ¿Vamos? ¿Tú no decías que no ibas a
venir?
-
Brooke: Ya pero… voy por mi hermano, no te
creas.
-
Anne: Ya, ya.
-
Amanda: Pues o vamos ya o llegamos tarde.
------------------
¿Eso ha sido la puerta? Jane se despereza y se levanta a abrir
cuando casualmente se topa con un reloj por el camino.
-
¡MIERDA!
Las once menos cuarto y ella sin arreglar. ¿Cómo ha podido dormir
tanto? Si, ya, noches sin dormir por la diferencia horaria y hablar con Louis.
-
Jane: ¡YA VOY!
*Media hora después*
-
Ella: Es broma ¿no?
-
Anne: ¡¿Una hora de retraso?!
-
Brooke: Me estoy arrepintiendo de haber venido.
-
Jane: Como tenga que esperar un segundo más,
dejo que me atropelle el primer avión que pase.
-
Amanda: Pues yo muero de hambre y de sueño.
-
Brooke: Anda que estamos buenas.
-
Ella: Mira, vamos a hacer una cosa, Anne y yo
vamos a buscar algo de comer y vosotras id a buscar un sitio para esperar las
dos horas.
-
Jane: Vale, nos llamamos.
Cada grupo partió a sus respectivos
lugares y un cuarto de hora después se volvieron a encontrar. Ella y Anne
llegaron con cinco bocadillos y cinco refrescos. Jane, Brooke y Amanda habían
ido a la puerta de llegada de los chicos y de allí al suelo. Se sentaron y se
pusieron a cenar. Estaban realmente nerviosas todas. Jane, Anne, Amanda y Ella
verían a sus chicos después de un mes sin contacto físico y Brooke vería al
chico del que estaba completa, total y locamente enamorada.
Ya solo faltaba una hora y cuarto.
Amanda y Brooke, que se habían levantado temprano para ir a la universidad, no
pudieron evitar quedarse dormidas. Anne después de un rato las imitó y, a
continuación, Ella. Jane, entre los nervios y la siesta ni se le pasaba por la cabeza
el dormir. No paraba de refrescar twitter para ver si habían escrito algo pero
nada, ni una señal de vida. No le agrava del todo tampoco ser la única
despierta ya que no le hacía mucha gracia el ambiente del lugar.
Una hora, cuarenta y cinco minutos, media
hora… Jane se puso una instrumental y cerró un rato los ojos. Cuando de repente
comenzó a escuchar mucho ruido. ¿Ese era…?
- Jane: ¡ZANAHORIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Jane salió corriendo como si no
hubiese mañana y se abalanzó en sus brazos, abrazándole y luego besándole sin
parar.
Ante el grito de su amiga, las demás
también despertaron. Anne y Liam se abrazaron fundiéndose en los brazos del
otro y diciéndose cosas al oído durante mucho tiempo. Ella y Zayn… Esos sí que
se besaron como si no hubiera mañana. Harry cogió a Amanda y, después de
mirarse y sonreírse durante un rato, se fundieron en un beso profundo.
Brooke
quedó la última. Miraba pero no estaba. Niall no había venido. Miles de
lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas sin tener intención de parar.
Brooke se dio media vuelta y fue a recoger sus cosas del suelo. Notó una
sensación extraña como si alguien le dijera que se girara. Sin saber por qué,
así lo hizo, y allí le encontró.
